La Dolce Vita del Westin Excelsior Roma

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Federico Fellini lo convirtió en un icono del glamour cuando en los sesenta rodó allí su película La Dolce Vita. Sesenta años después, el cinematográfico Excelsior, sigue alzándose con orgullo en la distinguida Via Veneto de la capital de Italia, como símbolo de la alta alcurnia, la clase y el refinamiento.

 

Este hotel construido en el año 1906, es uno de los palacios más emblemáticos de la ciudad, rico en historia y ubicado en la legendaria Via Veneto. The Westin Excelsior está ubicado entre la Plaza de España y los Jardines y Galería Borghese. Cuenta con 281 habitaciones y 35 suites exclusivas, entre ella Villa Cúpula, una de las suites más espectaculares de Europa.

 

 

El rincón del piano es uno de mis lugares favoritos, donde todas las tardes antes de cenar, un pianista amenizaba la velada con su variado repertorio.

 

El «welcome pack» que me ofrecieron como recibimiento, no pudo ser más acertado. Una botella de Champagne Pomeray, foie, tostadas  y frutas del bosque. Todo ello en una esplendorosa Grand Suite Deluxe con vistas los jardines de la embajada americana, en la que despertarse se convertía en un auténtico placer diario.

 

 

 

Villa Cúpula. Es la Suite Penthouse del hotel, ocupa la planta cinco y seis,  pero yo la definiría, como la joya de la corona, o su capilla sixtina particular. Es la Suite más grande de Europa y está considerada como una de las suites más espectaculares y opulentas de todo el continente europeo que ofrece a la élite una verdadera experiencia de «Emperador romano». Su decoración, inspirada en el Renacimiento italiano, podría hacernos pensar que nos encontramos ante una auténtica Villa renacentista y no en una suite. Consta de siete terrazas, piscina de lujo con mosaicos pompeyanos, bodega propia, sala de cine y ascensor privado.

 

Ubicada en dos pisos, que se comunican entre ellos mediante una suntuosa escalera de mármol o un ascensor privado. Su salón se encuentra bajo una cúpula de 12 metros de alto con frescos pintados a mano.  La suite combina impresionantes vistas a la ciudad con esplendores suntuosos en todas partes.

 

La Suite Imperial, otro símbolo de distinción, es de aproximadamente 300 m2. Cuenta con dos dormitorios, uno de ellos con una enorme cama imperial y cuatro baños con mármol de Siena. Su decoración ha sido cuidadosamente seleccionada ofreciendo al huésped una colección de piezas únicas procedentes de las salas de subasta más prestigiosas de Europa.

Para finalizar este reportaje, quiero mostrar un fuerte agradecimiento tanto al director del hotel como a su personal, por hacerme la estancia tan placentera en The Westin Excelsior. No me bañé en la Fontana di Trevi como Anita Ekberg, pero por muchos motivos estos días representaron un antes y un después.

Roma es Roma, la ciudad eterna a la que terminas volviendo algún día…

 

 

Feliz día,

Judith

https://www.marriott.com/hotels/travel/romwi-the-westin-excelsior-rome/?scid=bb1a189a-fec3-4d19-a255-54ba596febe2

 

 

 

 

 

 

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